Alojamiento
Puntos de interés
Para que no pierdas detalle de la región, te sugerimos la siguiente ruta:
Viajar a Bretaña es traspasar las fronteras de la fantasía y dejarse llevar por el último rincón de la tierra que dio cobijo a la civilización celta, la más alegre de Europa. La península bretona es tierra de paisaje y acantilados que se vuelcan sobre el mar; pero también tierra de historia, de antiguos puertos y de pueblos de interior y ciudades del arte cuyos habitantes han restaurado su belleza original. El viaje bien puede comenzar en Rennes, la capital de la región de Bretaña, con un rico patrimonio. No hay que perderse la ciudad medieval y sus casas con entramados de madera coloreados. A pocos kilómetros el bosque de Brocelianda y el castillo de Comper reproducen las leyendas artúricas. Hacia el norte, Dinan, donde es un placer pasear por la ciudad medieval con un perímetro amurallado de 3 km., 14 torres y 4 puertas. Continuamos a otra ciudad amurallada, Saint-Malo, el tesoro de la Costa Esmeralda, antigua fortificación frente al Canal de la Mancha concebida para resistir los ataques de los piratas ingleses. Cuando sube la marea es todo un espectáculo de fuerza y belleza. Un desvío hacia el este permite visitar la abadía gótica del Mont Saint Michel, mecida por el mar. Piedra a piedra, se levantó este inmenso santuario en el cual el mar se adentra dejándolo aislado de la tierra, como una isla mística. Hoy es Patrimonio de la Humanidad.
Hacia el oeste de St. Malo empieza la Costa Esmeralda, que tiene en el cabo Fréhel su atractivo más potente. La fuerza de las olas en la costa dan lugar a un bonito espectáculo natural, animado por el flujo y el reflujo de las mareas. La costa de Granito Rosa nos conduce hasta Quimper, donde no sorprende que su fantástica luz fascinara a pintores de renombre como Gauguin; y también a Carnac para ver sus miles de menhires en hilera, que forman el yacimiento prehistórico más importante de Europa.
El viaje no debe concluir sin degustar sus especialidades gastronómicas, desde los pescados y frutos del mar, sin olvidar la ostra de Cancale, hasta las crepes y las galletes.
Saint-Malo: Hotel de 4 estrellas de diseño contemporáneo, situado frente al mar, completamente reformado en 2008. El hotel ha sido diseñado con el objetivo de garantizar una estancia agradable a sus clientes. Goza de una ubicación privilegiada enfrente de la playa Sillon, cerca de la famosa ciudad amurallada, el casino y la estación de tren. Las habitaciones ofrecen excepcionales vistas a la ciudad amurallada o al mar y combinan todas las comodidades modernas con un diseño exclusivo. Dispone de bar, terraza, bañera de hidromasaje al aire libre y aparcamiento privado en el hotel.
Plonévez-Porzay: Agradable mansión histórica del siglo XVII, de 3 estrellas, situada en el corazón turístico del sur de Finisterre. El hotel es todo un remanso de paz y verdor, rodeado de 40 hectáreas de bosque y estanque. A 2 km, playas de arena fina. Oferece cocina refinada con aire marinos. Aparcamiento gratuito privado disponible en el hotel.